Suman 32 muertos por sarampión en México y crisis ambientales

Por Redacción



Ciudad de Mexico, 25 de febrero de 2026.- México enfrenta una emergencia sanitaria por sarampión con 32 defunciones nacionales y 10,941 casos confirmados, en tanto fenómenos ambientales extremos —como un incendio de 25,000 acres en Florida y la expansión de vegetación leñosa en 7.5 millones de kilómetros cuadrados del Sahara— evidencian los efectos del cambio climático global, según reportes de la Secretaría de Salud, el IMSS y científicos internacionales.

La Secretaría de Salud confirmó este martes un nuevo deceso por sarampión en la Ciudad de México, elevando a 32 el total nacional de defunciones por esta enfermedad prevenible. La dependencia sanitaria reportó además 10,941 casos confirmados acumulados, aunque persisten discrepancias en el posicionamiento de la capital del país: mientras el gobierno federal señala que ocupa el tercer lugar en incidencia, las autoridades locales ubican a la ciudad en la sexta posición, generando confusiones sobre la gravedad real del brote en la zona metropolitana.

Ante el avance de la epidemia, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) desplegó una intensa jornada de vacunación durante el fin de semana, logrando aplicar más de 670,000 dosis de la vacuna contra sarampión en diversas entidades del país. La estrategia busca cortar la cadena de transmisión del virus, que ha mostrado capacidad de propagación acelerada en zonas con baja cobertura inmunológica, poniendo en riesgo especialmente a menores de cinco años y adultos mayores.

Paralelamente, en el ámbito medioambiental, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) reportó un incendio forestal descontrolado que ya consume 25,000 acres de los Everglades en Florida, Estados Unidos. El siniestro afecta uno de los ecosistemas más delicados de Norteamérica, aunque las autoridades aún no han determinado las causas específicas del fuego ni cuantificado el impacto sobre la biodiversidad local, que incluye especies endémicas en peligro de extinción.

A nivel global, un estudio publicado en la revista Nature Communications reveló que el aumento de dióxido de carbono en la atmósfera ha favorecido la expansión de plantas leñosas en aproximadamente 7.5 millones de kilómetros cuadrados del desierto del Sahara durante las últimas décadas. Este fenómeno de “reverdecimiento” desértico, aunque podría parecer positivo a primera vista, altera los equilibrios ecológicos regionales y podría afectar los patrones climáticos locales, demostrando las impredecibles consecuencias del calentamiento global en los ecosistemas terrestres.

Los eventos registrados en febrero —que incluyen también crisis hídricas y enfermedades crónicas no transmisibles— dibujan un panorama de interconexión entre la salud humana y los sistemas ambientales. Especialistas advierten que la simultaneidad de brotes epidémicos, desastres naturales y transformaciones geográficas exige respuestas coordinadas entre gobiernos e instituciones científicas, ante la imposibilidad de abordar estos fenómenos de forma aislada en un planeta cada vez más interdependiente.