Pajapan, 26 de marzo de 2026.- Un grupo interdisciplinario integrado por la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Secretaría de Energía (Sener), la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), informó este miércoles que se han recolectado 128 toneladas de residuos impregnados de crudo en más de 165 kilómetros de litoral afectado por el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México.
En un comunicado oficial emitido el 25 de marzo, las autoridades detallaron que las operaciones de respuesta se han ejecutado bajo cinco ejes: limpieza, apoyo a comunidades, investigación, supervisión y acciones posteriores. El gobierno federal ha destinado una inversión de 217 millones de pesos para la limpieza de playas y 8 millones adicionales para el despliegue de embarcaciones especializadas. Por su parte, Pemex anunció el entrega de apoyos económicos por más de 35 millones de pesos a las comunidades pesqueras impactadas por el incidente, cuyos primeros reportes ciudadanos datan del 1 de marzo en Pajapan.
A pesar de los informes oficiales sobre la contención y limpieza, existen discrepancias significativas respecto a la magnitud real del desastre ecológico. Mientras el comunicado gubernamental cifra la atención en 165 kilómetros de costa, otras fuentes periodísticas y observadores locales señalan que la mancha de hidrocarburo podría haber afectado al menos 630 kilómetros del litoral veracruzano, llegando incluso hasta la playa Miramar en Tamaulipas. Asimismo, surgieron contradicciones en las cifras de recolección, pues versiones previas atribuidas a la Semar mencionaban poco más de 30 toneladas de crudo recuperado, cifra muy inferior a las 128 toneladas de residuos mixtos reportadas ahora.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la conformación del grupo interdisciplinario con el objetivo de dilucidar la causa exacta del derrame y determinar si persiste alguna fuga activa. Hasta el momento, no existe una versión oficial definitiva sobre el origen; se maneja la hipótesis inicial de un vertido proveniente de una embarcación de una empresa externa a Pemex, aunque organizaciones civiles como Greenpeace México, el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) y CartoCrítica sostienen, basándose en imágenes satelitales, que el vertido inició entre el 11 y 17 de febrero cerca de la plataforma Abkatún y que las autoridades tuvieron conocimiento temprano sin emitir alertas públicas ni activar el Plan Nacional de Contingencia.
La falta de transparencia ha generado críticas severas por parte de defensores de derechos humanos y ambientalistas. Verónica Munier, del Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz Bety Cariño, expresó que la población desconoce el grado real del daño: “No sabemos bien a qué grado está el daño. No nos han dicho nada y no hemos sabido que hayan hecho ningún estudio o, por lo menos, no lo han informado”. Estas organizaciones acusan al gobierno de contención insuficiente y opacidad en el manejo de la crisis.
En cuanto al impacto en la fauna, la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente de Veracruz emitió un informe sobre el hallazgo de un delfín muerto en Alvarado. Las autoridades estatales descartaron que el deceso estuviera vinculado directamente a la contaminación por hidrocarburos, atribuyendo la causa a una “hemorragia severa derivada de una lesión traumática”. A la fecha, continúan pendientes los resultados de estudios de impacto ambiental oficiales y públicos que permitan cuantificar el daño a los ecosistemas marinos y costeros.
