Ciudad de Mexico, 29 de marzo de 2026.- Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó que mantiene acciones en campo como parte del operativo de atención por presencia de hidrocarburo en el litoral sur de Veracruz, donde destacó un apoyo de 15 millones de pesos para ayudar a comunidades de pescadores. La empresa estatal indicó que la situación se encuentra bajo control operativo, con avance en las labores de limpieza y monitoreo permanente, aunque fuentes periodísticas señalan que casi un mes después del inicio de la crisis no está claro el origen ni los responsables.
Como parte del seguimiento en territorio, Pemex detalló que se han sostenido tres reuniones con el sector pesquero organizado de los municipios de Agua Dulce, Coatzacoalcos y Pajapan. Derivado de este proceso, se identificaron 11 sociedades cooperativas pesqueras en dichos municipios, que en conjunto agrupan a cerca de 300 socios. A través del Programa de Apoyo a Comunidades y Medio Ambiente (PACMA), se prevé una inversión de 15 millones de pesos orientada al fortalecimiento de estas organizaciones productivas.
Entre las medidas de acompañamiento, se realizó el suministro de 100 mil litros de combustible al municipio de Pajapan. En materia de atención a la población, la Unidad Médica Móvil (UMM) inició operaciones el 17 de marzo en playas de ese mismo municipio, donde ha brindado atención a 548 personas en seis días de servicio con cobertura en cuatro comunidades. La UMM continuará sus servicios en municipios de Agua Dulce, Coatzacoalcos, Mecayapan, Tatahuicapan y Minatitlán.
Pese a las acciones reportadas, el contexto del derrame presenta contradicciones sobre su causa. Cuando la crisis llegó a la mañanera presidencial, la mancha ya abarcaba 500 kilómetros de costa veracruzana, con animales muertos en las playas y decenas de pueblos afectados. Pemex aseguró inicialmente que el derrame no se originó en sus instalaciones, versión respaldada al principio por la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, quien atribuyó el problema a “un barco privado de una petrolera privada que no le trabaja a Petróleos Mexicanos”.
Sin embargo, Nahle matizó posteriormente su discurso, apuntando a que la Marina trabajaba en identificar la fuente. Actualmente, los resultados de la investigación apuntan a tres posibles causas: la tesis del barco deslindado de Pemex, emanaciones naturales de petróleo crudo y gas metano en una chapopotera localizada en aguas de Campeche, y la zona de Cantarell, donde hay plataformas de Pemex siendo revisadas por la Marina. El desastre ambiental reportedo abarca cuatro estados: desde el sur de Tamaulipas, pasando por las costas de Veracruz y Tabasco, hasta las aguas de Campeche.
Especialistas consultados señalaron fallas estructurales en la respuesta. José Alberto Lara, director del Centro Transdisciplinar para la Sustentabilidad de la Universidad Iberoamericana, indicó que “el mayor problema ante estas crisis es que no existen protocolos claros sobre cómo actuar, cómo delimitar competencias”. Por su parte, Fausto Quintana, politólogo de la UNAM, mencionó que el impacto tiene que ver con la política energética nacional y con lo obsoleto de las infraestructuras de Pemex.
La crisis ocurre en un momento delicado para la petrolera estatal, que enfrenta también otros incidentes recientes, como un incendio en la refinería de Dos Bocas, Tabasco, que dejó cinco muertos. Mientras se busca dar certeza a inversionistas con nuevos proyectos, incluyendo una propuesta del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva para buscar crudo en aguas profundas junto a Petrobras, la fuga en el Golfo sigue activa bajo investigación.
