La Concordia, 07 de abril de 2026.- La empresa minera Vizsla Silver confirmó la identificación de los restos de Saúl Alberto Ochoa Pérez y Miguel Tapia Rayón. Con esta actualización, nueve de los diez colegas que se encontraban desaparecidos han sido localizados sin vida y un colaborador permanece desaparecido.
La compañía informó que mantiene comunicación cercana y permanente con las familias, al tiempo que continúa colaborando con las autoridades. Vizsla Silver aseguró que en este momento su prioridad es acompañar a las familias afectadas, asegurando que cuenten con apoyo integral y de largo plazo durante este periodo tan difícil.
Michael Konnert, Presidente y CEO de Vizsla Silver, declaró: “Este es un desenlace profundamente doloroso y nuestras más sinceras condolencias están con todas las familias que hoy enfrentan la pérdida de sus seres queridos”. Añadió que honran la memoria de sus colegas no solo en el recuerdo, sino también a través de su compromiso con las familias y comunidades.
El secuestro masivo ocurrió cuando los diez trabajadores se encontraban en su residencia de descanso en La Concordia. De acuerdo al testimonio de familiares de los desaparecidos citados por medios locales, los mineros fueron privados ilegalmente de su libertad por un comando armado la mañana del viernes 23 de enero.
Respecto a la causa, Omar Hamid García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal, explicó que las primeras detenciones realizadas por el Ejército Mexicano apuntaban a que fueron confundidos con integrantes del grupo rival denominado ‘Los Mayos’ por sicarios de la facción ‘Los Chapitos’.
Por otra parte, excolaboradores y trabajadores actuales de la empresa aseguraron que Vizsla Silver era objeto de extorsión y que, tras negarse a cubrir los pagos exigidos, los delincuentes decidieron secuestrar a los empleados. Roberto Hernández, dirigente de la Sección 17 del Sindicato Minero de Taxco, confirmó que los criminales solicitaron dinero como condición para liberar a los trabajadores, pero la compañía no pagó el rescate.
Únicamente resta conocer el paradero de Antonio Esparza, el único colaborador que permanece desaparecido. El reporte ocurre un mes después de que las autoridades mexicanas avisaran del hallazgo de otros dos para aumentar, en aquel momento, a siete el número de cadáveres localizados.
