Ciudad de Mexico, 11 de abril de 2026.- Colombia elevará del 30% al 100% los aranceles a las importaciones ecuatorianas. La decisión colombiana es una respuesta a la decisión de Ecuador de subir del 50% al 100% la ‘tasa de seguridad’ impuesta por la Administración del presidente Daniel Noboa.
Ecuador impondrá un arancel del 100% a partir del primero de mayo para las importaciones colombianas. La guerra comercial comenzó con la imposición de aranceles del 30% a partir del 1 de febrero y del 50% desde el 1 de marzo por parte de Noboa.
La ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Diana Marcela Morales, aseguró que se tomó esa decisión porque el Ejecutivo ha ‘agotado todos los esfuerzos diplomáticos’ y no ha logrado respuesta positiva de Ecuador. Morales declaró que se mantuvieron abiertos los canales del diálogo buscando una salida que beneficie a los dos países, pero no se logró respuesta positiva.
El presidente Petro calificó la decisión de Noboa como ‘una monstruosidad’ y ordenó el regreso inmediato a Bogotá de su embajadora en Quito, María Antonia Velasco. Petro aseguró que la medida significa ‘el fin del Pacto Andino para Colombia’.
Entre enero y febrero de 2026, las exportaciones colombianas a Ecuador ya bajaron 27% frente al mismo período de 2025. Las exportaciones de Colombia a Ecuador sumaron 1.846,7 millones de dólares en 2025, mientras que las importaciones procedentes de ese país fueron de 830,1 millones.
Bruce Mac Master señaló que no existe ninguna compañía del mundo competitivo que pueda asumir un arancel 100% y logre sobrevivir en esa operación. El experto advirtió que el comercio se va a acabar entre los dos países y que para Colombia va a ser muchísimo más difícil llegar a Ecuador que llegar a Rusia.
Colombia ya había presentado una demanda contra los aranceles ecuatorianos ante la Comunidad Andina (CAN) al considerar que violan el Acuerdo de Cartagena de 1969. Javier Díaz Molina comentó que es una medida muy infortunada porque cierra totalmente el comercio, mientras Mac Master agregó que la economía va a pagar las consecuencias de las peleas políticas.
