Barcelona, 12 de abril de 2026.- Dos eventos culturales de talla internacional marcaron la jornada este domingo con la participación de figuras destacadas del cine y la música en España y Francia. En París, Pedro Almodóvar protagonizó una clase magistral en un cine de la capital francesa, mientras que en Barcelona, Nathy Peluso ofreció un concierto sorpresa en la plaza de Catalunya.
La actuación de Peluso, de 31 años, nacida en Luján (Argentina) y criada en España, específicamente en Barcelona, constituyó la primera acción de una campaña de marketing para vender los nuevos coches del fabricante Seat. La artista llegó conduciendo el nuevo Cupra Raval, vehículo que permaneció sobre el escenario durante todo el recital. Este modelo es el primer coche 100% eléctrico de Seat y se fabricará íntegramente en la planta de Martorell.
La presentación del automóvil fue simultánea en diversas ciudades europeas. Además de Barcelona, hubo actuaciones de Guitarrica de la Fuente en Madrid, Disiz en París, Kim Petras en Berlín, Chase & Status y Lancey Foux Projekts en Mánchester, y Mahmood en Milán. Entre el público en la plaza catalana se encontraba Misael, un joven de 25 años, quien declaró: “Me encanta Nathy y como vivo cerca, decidí venir. Pero no tengo ni idea de a qué viene esto. ¿Qué es lo del Cupra Raval?”.
Por su parte, la clase magistral de Pedro Almodóvar se realizó en el marco de una retrospectiva bajo el paraguas del Centro Pompidou de París. El acto contó con la presencia de su hermano y productor, Agustín Almodóvar, así como del compositor Alberto Iglesias. Durante el encuentro, el cineasta respondió a las preguntas de un grupo de estudiantes de cine y citó a Antonio Banderas, Victoria Abril, Marisa Paredes y Penélope Cruz como intérpretes que han trabajado con él.
Almodóvar reflexionó sobre su obra y su relación con los actores. “Eso demuestra mi fascinación por los actores”, dijo, añadiendo que “las personas que han trabajado conmigo han tenido después un gran éxito”. Sobre la naturaleza de sus historias, afirmó: “No sabría contar una historia sobre seres absolutamente felices”.
El director explicó que “en mis películas siempre está presente la enfermedad y el dolor, es una manera de dinamizar la acción a través de la reacción de los personajes a ese dolor. Sería imposible hacer una película en la que no apareciera la enfermedad”. Respecto a la construcción de sus roles, señaló: “Mis personajes son complejos. Intento explicarlos de forma exhaustiva, son seres humanos que el espectador debe comprender. No me gusta juzgar a los personajes, sobre todo porque los someto a situaciones extremas. Al final, me hago amigo de mis personajes, pero no resuelvo todos sus problemas, les acompaño en un camino en el que trato de que al final estén en mejor situación de cuando empezó la película”.
En otro momento de la charla, Almodóvar mencionó sobre una etapa previa de su carrera que “entonces todavía no sabía hacer cine”, aunque respecto a la industria comentó que “siempre supe -dijo- que era una gran fiesta”.
