Thousand Oaks, 14 de abril de 2026.- La cantante Britney Spears ingresó voluntariamente a un centro de rehabilitación el domingo, cinco semanas después de ser detenida por conducir bajo los efectos del alcohol y otras sustancias.
El arresto se produjo el 4 de marzo, cuando agentes del condado de Ventura, en el sur de California, detuvieron a la artista. Según la información disponible, Spears estaba sola y cerca de su casa en el vecindario de Thousand Oaks, a unos 65 kilómetros de Los Ángeles. La policía de carreteras trasladó a la cantante a un hospital para determinar el nivel de alcohol en la sangre y quedó en libertad un día posterior a su detención.
Un representante de la artista declaró: “Britney tomará las medidas necesarias y cumplirá con la ley, y esperamos que este sea el primer paso hacia el cambio que necesita desde hace mucho tiempo. Ojalá pueda obtener la ayuda y el apoyo que necesita durante este difícil momento”. Además, el vocero añadió: “Sus hijos pasarán tiempo con ella. Sus seres queridos elaborarán un plan necesario para garantizar su bienestar y éxito”.
Fuentes cercanas indicaron que la artista se vio presionada por personas próximas para ingresar al centro por presunto abuso de sustancias y alcohol, señalando que lo que más consume es alcohol y la droga Adderall. Una fuente de TMZ comentó que, “estratégicamente, esto le beneficiará ante el juez, demostrando que se lo toma en serio”.
Spears, de 44 años, deberá comparecer ante un juez el próximo 4 de mayo por esta detención. Paralelamente, se reportó que la cuenta de Instagram de Britney Spears quedó desactivada.
