Madrid, 09 de junio de 2026.- El papa León XIV se reunió este lunes con seis víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero y de la Iglesia en España, en un encuentro que tuvo lugar en la Nunciatura Apostólica de Madrid. Según el comunicado del Vaticano, la cita ocurrió la tarde del 8 de junio y contó con la presencia de personal eclesial comprometido con el apoyo a las víctimas.
Durante casi una hora, el pontífice escuchó a los afectados, quienes proceden de varios lugares de España. La oficina de prensa del Vaticano señaló que el papa los atendió “con afecto y atención”, asegurándoles “su cercanía y la de toda la comunidad eclesial”. Cada víctima ofreció propuestas basadas en sus propias experiencias personales para que la respuesta de la Iglesia ante estos casos sea más eficaz.
Ante las sugerencias recibidas, el papa se comprometió a que dichas propuestas “sirvan de base para futuros esfuerzos y de que la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente sano, donde las heridas encuentren consuelo y sanación”, indicó el comunicado vaticano.
Los nombres de las seis víctimas fueron propuestos en su mayoría por el Defensor del Pueblo, las diócesis de Madrid, la Conferencia Episcopal Española y el proyecto Repara, una iniciativa de atención a afectados puesta en marcha por el Arzobispado. En las fotografías distribuidas por el Vaticano se aprecia a Lidia Troya, responsable de Repara, junto al pontífice.
Sin embargo, algunas asociaciones de víctimas denunciaron haber sido excluidas de la visita papal. Estos grupos reclamaron no solo “buenas palabras”, sino “acciones contundentes” por parte de la jerarquía religiosa.
El encuentro se da en el marco de un sistema mixto aplicado en España, acordado entre el Gobierno, la Iglesia y el Defensor del Pueblo, que incluye reparaciones simbólicas y compensaciones económicas para casos que hayan prescrito judicialmente. Quienes ya han recurrido al sistema de reparación instituido por la Iglesia en 2024 (PRIVA) también podrán usarlo, aunque a partir de ahora las víctimas deberán elegir si recurren al nuevo mecanismo o al eclesiástico.
