París, 10 de junio de 2026.- Amado Granell fue el primer soldado aliado que entró en el París ocupado por los nazis el 24 de agosto de 1944. Nacido en Borriana en 1898 y fallecido en Sueca en 1972, este republicano exiliado formaba parte de la compañía La Nueve, integrada en la División Leclerc.
Granell entró en la ciudad al mando de una sección de La Nueve y se dirigió directamente al Hôtel de Ville, a pesar de que nunca antes había estado en París. Al día siguiente, el diario Libération publicó en primera página un gran titular con la frase ‘Ils sont arrivés’ (Ya están aquí). En la imagen aparecía el prefecto de policía junto a Granell, a quien el periódico no identificaba, mientras uno de los subtítulos indicaba erróneamente que había sido un ‘militar americano’ el primero en entrar a la ciudad.
Tanto los historiadores franceses como el régimen franquista escondieron la figura de Amado Granell y del resto de integrantes de La Nueve. Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, los pocos supervivientes de esta unidad prefirieron rehacer sus vidas en Francia. Granell se había sumado previamente a las tropas del general francés Leclerc, fiel a De Gaulle, después de haber sido internado en campos de trabajo en Argelia junto a otros refugiados, incluido su hermano Vicente.
La historia familiar marca que en 1936 su padre se enroló en el ejército republicano, momento a partir del cual el contacto con la familia fue muy escaso. Al finalizar la guerra civil, Amado y Vicente consiguieron subir al Stanbrook, el último barco con miles de refugiados que zarpó del puerto de Alicante hacia Argelia el 28 de marzo de 1939.
Aurora Granell, hija de Amado y nacida en 1930, falleció en marzo a los 95 años de edad. Ella vivía a dos calles de una avenida que ahora lleva el nombre de su padre, dedicada anteriormente al general Urrutia. En septiembre de 2016, Aurora visitó al entonces alcalde de València, Joan Ribó (Compromís), y le pidió que acelerase los trámites para la rotulación de dicha vía, refiriéndose a él como “Mon pare”.
