Kampala, 02 de julio de 2026.- En la madrugada del domingo 28 de junio, soldados armados rodearon las instalaciones del Nation Media Group (NMG) en Kampala, afectando a seis medios de comunicación: Daily Monitor, NTV, Spark TV, K FM, Dembe FM y The East African. Estos outlets pertenecen al mayor conglomerado de medios independiente de África oriental y central.
El jefe de las Fuerzas Armadas de Uganda, el general Muhoozi Kainerugaba, hijo del presidente ugandés Yoweri Museveni, afirmó que había ordenado el cierre de los dos principales medios de comunicación. Al respecto, el militar declaró: “No creo en una prensa libre! La prensa debe estar formada por cuadros de la revolución”.
En los meses previos al operativo, el NMG había publicado informaciones críticas, incluyendo un perfil sobre la vida de Kainerugaba y un reportaje que cuestionaba el paradero de la primera dama de Uganda. Como resultado de la acción militar, un periodista identificado como James indicó: “Decidí quedarme en casa por seguridad”.
Una editora anónima expresó la incertidumbre del gremio: “No sabemos si podremos seguir desempeñando nuestro trabajo. En este momento, como periodistas, también nos preocupa nuestra seguridad. Tenemos la sensación de que nuestras vidas corren peligro debido a la forma en que se utiliza el Estado de derecho para reprimirnos como periodistas”.
Susan Nsibirwa, directora gerente de NMG, informó que hay “negociaciones a distintos niveles para lograr la reapertura” de los medios. Paralelamente, el senador estadounidense Jim Risch, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, exigió una respuesta ante los ataques a los medios de comunicación.
