Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Javier ‘N’, el único detenido por el asesinato del líder comunitario Samir Flores Soberanes, fue absuelto y liberado la noche del viernes 13 de marzo por un juez federal, quien determinó que la Fiscalía General del Estado de Morelos no presentó pruebas suficientes para vincularlo a proceso. La comunidad indígena de Amilcingo, Temoac, denuncia que el caso está plagado de irregularidades, incluyendo la fabricación de culpables y la desaparición o muerte de testigos clave.
El abogado defensor, Víctor Hernández Vega, confirmó la liberación de su cliente tras una audiencia que inició el pasado 16 de febrero y culminó con un fallo absolutorio. La resolución judicial se produjo en Xochitepec, Morelos, y pone fin, por ahora, al único proceso penal abierto por el crimen ocurrido en febrero de 2019.
Desde la comunidad de Amilcingo, donde Samir Flores era un reconocido opositor al proyecto de la termoeléctrica de Huexca, se ha señalado de manera constante la presunta fabricación de la investigación. Los pobladores han denunciado públicamente la siembra de pruebas, la creación de carpetas de investigación “a modo” y la obtención de declaraciones falsas por parte de las autoridades.
Uno de los aspectos más graves que rodean el caso es la situación de los testigos. Según la información disponible, la Fiscalía presentó inicialmente a tres testigos. Sin embargo, dos de ellos han fallecido y el tercero se encuentra desaparecido, lo que ha imposibilitado el avance de las diligencias y ha generado profundas sospechas sobre el manejo del expediente.
La absolución de Javier ‘N’ deja en total impunidad el asesinato de Samir Flores, ocurrido el 20 de febrero de 2019. El líder comunitario fue ultimado a balazos frente a su domicilio en Amilcingo, en un crimen que sus seguidores y familiares siempre vincularon a su activismo contra la termoeléctrica, un proyecto prioritario del gobierno federal en ese entonces.
La comunidad y organizaciones de derechos humanos exigen ahora una investigación real, independiente y transparente que esclarezca el crimen y sancione a los responsables materiales e intelectuales. Asimismo, piden que se investiguen las posibles irregularidades cometidas durante la investigación inicial, que estuvo a cargo de la entonces Fiscalía de Morelos, encabezada por Uriel Carmona.
El caso del asesinato de Samir Flores se ha convertido en un símbolo de la lucha contra proyectos de infraestructura impuestos y de la violencia que enfrentan los defensores del territorio en México. La absolución del único detenido reabre las heridas y plantea serias dudas sobre la capacidad y la voluntad de las instituciones para impartir justicia en casos de alto impacto político y social.
