Calama, 07 de abril de 2026.- Dos ataques violentos en instituciones educativas de Chile y Argentina dejaron saldo de víctimas mortales y múltiples heridos este martes. En la ciudad chilena de Calama, un estudiante de 18 años asesinó con un cuchillo a una inspectora de 59 años e hirió a otras cuatro personas en el Colegio Instituto Obispo Silva Lezaeta.
El suceso ocurrió alrededor de las 10:30 horas en uno de los patios del establecimiento. La funcionaria falleció minutos después de ser herida en el cuello en el mismo lugar del ataque. Tres de los heridos son estudiantes menores de 15 años y se encuentran fuera de riesgo vital tras ser trasladados a centros asistenciales. El agresor, alumno de Cuarto Año Medio, fue detenido por la policía.
El colegio ordenó la suspensión de actividades y la evacuación inmediata. En un comunicado, la institución lamentó que “una de nuestras inspectoras falleció a los pocos minutos como consecuencia de la gravedad de las heridas recibidas” y confirmó que “un alumno de nuestra institución atacó con arma blanca a dos funcionarios inspectores y a tres estudiantes”.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, condenó el “brutal ataque” y afirmó: “Un colegio no puede ser un lugar de violencia. He instruido a las ministras de Educación y Seguridad a viajar al norte para liderar la respuesta de este grave hecho”. Por su parte, la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, anunció que el Gobierno presentará una querella por homicidio consumado y frustrado, señalando que “debemos ser capaces de dar seguridad, no solamente a los niños que están en los colegios, sino también a los profesores, a los inspectores”.
Simultáneamente, en la provincia de Santa Fe, Argentina, un tiroteo en la escuela Mariano Moreno de la ciudad de San Cristóbal dejó un estudiante de 13 años muerto y al menos ocho heridos. El agresor, un alumno de 15 años, también fue detenido. Pablo Cococcioni, ministro de Justicia y Seguridad de la provincia, indicó que el atacante “no registra antecedentes y no tuvieron intervención a lo largo de toda su trayectoria escolar”.
Cococcioni explicó que el joven “atravesaba una situación intrafamiliar del ámbito privado muy compleja” y aclaró que “lo que tenemos contrastado hasta ahora es que no se trataba de un conflicto intraescolar”. Una testigo relató: “Subí y cuando iba justo a bajar vieron unos alumnos que un chico salió del baño con un arma y empezaron a gritar. Y empezó a disparar por disparar al aire y todos salimos corriendo”.
Ante la muerte del menor, el ministro argentino describió el momento como “muy triste y muy conmocionante”, agregando que “queremos acompañar en primer lugar a la familia de Ian, del chico, que hoy perdió la vida”.
