Canadá impone restricciones a Grifols tras muerte de dos donantes en Winnipeg

Winnipeg, 05 de abril de 2026.- El ministerio de Sanidad de Canadá ha impuesto restricciones y nuevas condiciones a la licencia de Grifols para sus procesos de recogida de plasma, una decisión derivada de la muerte de dos donantes en una de las sedes que la compañía tiene en el país. Los fallecimientos se produjeron en la ciudad de Winnipeg en octubre de 2025 y en enero de 2026, aunque los nombres de los afectados no han sido identificados públicamente.

Como medida inmediata, los dos centros de Grifols en Winnipeg han sido declarados por el departamento canadiense de salud pública como ‘no aptos’. La situación se extiende a otras instalaciones, ya que la sede central de la empresa en Ontario y los centros de Calgary y Regina también han recibido la misma calificación. En total, las nuevas restricciones se aplican a 16 centros de recogida de plasma en el país.

Las autoridades sanitarias han ordenado que los centros médicos de Grifols reduzcan el número de citas por hora, supervisen mejor al personal nuevo y mejoren los registros de todos los donantes. Mark Johnson, portavoz de Health Canada, señaló que “las investigaciones han encontrado deficiencias recurrentes y sistémicas en varios centros de la empresa”. Entre los problemas detectados se incluyen la falta de evaluación correcta de la idoneidad de los donantes, una limpieza y mantenimiento inadecuados de los equipos críticos de transfusiones y la insuficiencia de personal con la formación y experiencia adecuadas.

A pesar de las sanciones, Health Canada ha aclarado que no tiene indicios de que exista relación entre los fallecimientos y la donación de plasma. Un portavoz de la institución afirmó que “no hay pruebas de que la seguridad o la calidad del plasma se viera afectada”. Por su parte, Mary Hughes, vicepresidenta de ventas de Grifols en Canadá, insistió en que “no existe ninguna correlación entre la donación de plasma y las muertes” y agregó que la empresa “ha presentado y aplicado planes de medidas correctivas exhaustivos”.

El contexto de estas operaciones incluye el hecho de que en Canadá todos los donantes de plasma son remunerados con hasta 100 dólares canadienses (unos 62 euros) por cada transfusión. Además de los dos fallecimientos, otro paciente ha demandado a Grifols alegando daños renales causados por un fallo del equipo. Las autoridades advirtieron que “los establecimientos que incumplan las normas podrán ser objeto de nuevas medidas coercitivas”.

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