Conflicto en Medio Oriente se intensifica: EE. UU. e Israel atacan blancos iraníes; dudas sobre salud del líder supremo

Por Redacción

Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- El conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán se intensificó con ataques directos en territorio iraní, el despliegue de una fuerza naval internacional en el estratégico Estrecho de Ormuz y crecientes dudas sobre el estado de salud del nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, tras un ataque israelí en Teherán que dejó al menos 1,230 muertos en Irán, según cifras oficiales del 5 de marzo. La escalada, que comenzó el 28 de febrero, ha paralizado las rutas comerciales de energía y provocado una severa restricción de comunicaciones dentro de Irán.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el despliegue de buques de guerra en el estrecho de Ormuz para escoltar petroleros y anunció un ataque “muy duro” para la próxima semana. “Vamos a proteger el flujo de energía global y responder con una fuerza abrumadora”, declaró Trump a través de redes sociales, en un movimiento que busca presionar a Teherán.

Por su parte, el ejército israelí afirmó haber eliminado a dos altos cargos de inteligencia iraní, Abdollah Jalali Nasab y Amir Shariat, en un ataque en la capital iraní. Este hecho generó una serie de declaraciones contradictorias sobre el estado de Mojtaba Jamenei. El secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, afirmó que el líder supremo iraní estaba “herido y probablemente desfigurado”, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, lo desmintió categóricamente, asegurando que “no hay problema alguno” con su salud.

Medios británicos, citando fuentes de inteligencia, reportaron que Jamenei se encontraría en un estado de coma inducido tras sufrir heridas graves, información que contrasta con la versión oficial iraní. La naturaleza del primer mensaje de Jamenei, leído por la televisión estatal en lugar de ser un discurso televisado, alimentó aún más las especulaciones sobre su condición.

Las consecuencias humanas del conflicto son graves. Además de las bajas en Irán, se reportan al menos 800 muertos en Líbano, 12 en Israel y 7 militares estadounidenses fallecidos con unos 140 heridos, 8 de ellos en estado grave. Estados Unidos también perdió su cuarto avión militar, un cisterna KC-135, en un accidente en Irak que no fue atribuido a “fuego hostil”.

Irán ha respondido con amenazas de atacar empresas estadounidenses en la región si su infraestructura energética es golpeada, según declaró Araqchí. Paralelamente, ha implementado un severo control de la información, bloqueando el internet global y utilizando su intranet nacional, lo que dificulta la verificación independiente de los eventos.

Expertas en derecho internacional han señalado que los ataques de EE. UU. e Israel carecen de sustento legal según la Carta de la ONU, añadiendo una capa de controversia diplomática al conflicto. La parálisis del Estrecho de Ormuz, una vía crucial para el transporte global de petróleo, amenaza con impactar la economía mundial y los precios de los energéticos.

El conflicto se expande además a otros frentes, con reportes del uso de fósforo blanco por parte de Israel en el sur del Líbano y la Franja de Gaza. La comunidad internacional observa con preocupación la escalada, que no muestra signos de desescalada inmediata y cuyo desarrollo en los próximos días podría definir el panorama geopolítico de la región a largo plazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *