Guadalajara, 24 de marzo de 2026.- La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México formalizó la destitución de Martín Camarena de Obeso como cónsul honorario de la República de Filipinas en Guadalajara, luego de que fuera identificado por autoridades estadounidenses como vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La resolución de cese, que tuvo efecto definitivo el 2 de marzo de 2026, fue publicada oficialmente el 23 de marzo en el Diario Oficial de la Federación (DOF) mediante la cancelación de la Autorización Definitiva Número Uno que ostentaba el funcionario.
La medida es consecuencia directa de las sanciones impuestas el 19 de febrero de 2026 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. En dicha acción, la agencia estadounidense incluyó a Ornitorrinco Inmobiliaria, empresa de la cual Camarena de Obeso es socio, dentro de un listado de 17 compañías y cinco personas asociadas a un complejo turístico vinculado con actividades del crimen organizado. Aunque la investigación no detalla la naturaleza exacta del esquema fraudulento señalado, la inclusión en la lista negra de la OFAC detonó la revocación de su cargo diplomático.
Martín Camarena de Obeso había sido nombrado originalmente para el puesto el 27 de febrero de 2002, durante la administración del presidente Vicente Fox, y su ratificación más reciente ocurrió en 2025 bajo el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Su función como cónsul honorario no era remunerada y su circunscripción abarcaba diversos estados del noroeste y occidente de México. La continuidad de su cargo hasta principios de este año contrasta con la reciente determinación de las autoridades mexicanas de acatar las implicaciones de las sanciones internacionales.
La publicación en el DOF confirma la cancelación definitiva de sus facultades consulares, alineando la posición del gobierno mexicano con las designaciones de seguridad realizadas por Washington. Hasta el momento, no se ha registrado una declaración pública por parte de Camarena de Obeso respecto a las acusaciones ni sobre su destitución. Asimismo, la investigación disponible no especifica si el Gobierno de Filipinas emitió algún pronunciamiento o participó activamente en el proceso de remoción de su representante honorario.
Este caso subraya la coordinación entre las autoridades mexicanas y estadounidenses en materia de combate al crimen organizado, especialmente cuando existen señales de infiltración en cuerpos diplomáticos o consulares. La eliminación de la autorización oficial marca el fin de una relación consular que se mantuvo por más de dos décadas, ahora interrumpida por evidencias de presuntas conexiones con estructuras del narcotráfico.
