El Chical, 03 de abril de 2026.- Las conferencias episcopales de Colombia y Ecuador hicieron un llamado respetuoso, fraterno y apremiante a los gobiernos de ambos países para que realicen las acciones necesarias para superar las tensiones actuales, las cuales fueron provocadas por una guerra comercial que inició en febrero pasado.
Los obispos expresaron vivir con dolor y creciente preocupación la crisis humanitaria que padecen las poblaciones en ambos lados de la frontera. “Vivimos con dolor y creciente preocupación la crisis humanitaria que padecen nuestras poblaciones hermanas en uno y otro lado de nuestras fronteras”, señalaron los prelados, quienes añadieron que están convencidos de que “debe primar siempre el diálogo, el cuidado y la defensa de la vida”.
El conflicto comercial comenzó con aranceles del 30% por ambos lados y escaló desde marzo a tasas del 50%. La guerra fue iniciada por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, quien consideró que su homólogo colombiano, Gustavo Petro, no muestra suficiente compromiso en vigilar la frontera común para evitar el ingreso de cocaína a Ecuador. Como respuesta, Colombia ha cerrado su frontera terrestre al ingreso de productos ecuatorianos como el arroz y el banano, este último fruto estrella de las exportaciones de Ecuador.
A la guerra comercial se sumó la semana anterior una tensión diplomática por la aparición de una bomba sin explotar en territorio colombiano. Petro acusó a Ecuador de haber bombardeado su país, aunque una comisión binacional determinó que el artefacto cruzó la frontera por un posible rebote tras no estallar en el lado ecuatoriano. El Ejército ecuatoriano informó el viernes 29 de marzo de 2026 que bombardeó una zona donde presuntamente se realizaban actividades de minería ilegal en la localidad de El Chical, provincia de Carchi, donde se generaban aproximadamente 300,000 dólares diarios.
Las conferencias episcopales instaron a los gobiernos a que “dispongan las voluntades y los medios necesarios que contribuyan a resolver las tensiones y diferencias”. “Nuestro llamado es a dialogar de manera respetuosa y paciente, de modo que sigamos tejiendo una historia común de hermandad por la vía del perdón, la reconciliación y una paz auténtica, estable y duradera”, indicaron en su comunicado.
Colombia y Ecuador, tradicionalmente socios comerciales con un intercambio que ronda los 2 mil 800 millones de dólares y una balanza negativa para Ecuador de alrededor de 900 millones, retomarán mañana en Lima el diálogo para buscar una solución a la guerra comercial en medio de la peor crisis de violencia que vive Ecuador, desatada por organizaciones criminales.
