Por Redacción
Tabasco, Mexico, 18 de marzo de 2026.- Una explosión y un incendio en el área perimetral de la Refinería Olmeca de Dos Bocas, propiedad de Petróleos Mexicanos (Pemex), dejaron al menos cinco personas muertas y varias lesionadas la madrugada del martes. El incidente, ocurrido en el predio de almacenamiento de hidrocarburos, cobró la vida de cuatro hombres y una mujer, entre ellos una trabajadora de la empresa y elementos de seguridad privada, identificándose a Fernando Arias como una de las víctimas.
En un comunicado oficial, Pemex atribuyó el siniestro al desborde de aguas aceitosas provocado por las lluvias torrenciales registradas en la zona, asegurando que la situación ya está controlada y no representa un riesgo para la población o el resto de los trabajadores. La empresa activó protocolos de investigación en coordinación con autoridades y ofreció acompañamiento a los familiares de los fallecidos, así como atención a las personas lesionadas.
Sin embargo, versiones periodísticas recogidas por medios como El Siglo de Torreón apuntan a una posible fuga de gas previa al incendio, la cual habría sido encendida por un chispazo que incendió un vehículo en las inmediaciones. Por su parte, el Semanario ZETA, citando una fuente sindical, detalló que al menos tres personas quedaron calcinadas en el área y una más falleció durante su traslado a un hospital.
Estas descripciones contrastan con la explicación oficial de Pemex, que se centra en el factor climático sin mencionar una fuga inicial. La refinería Olmeca, un proyecto emblemático del gobierno federal, ha registrado varios incidentes operativos en fechas recientes, lo que pone bajo escrutinio los protocolos de seguridad en las instalaciones.
Hasta el momento, Pemex no ha proporcionado el número exacto de lesionados ni el estado de salud de los mismos, tampoco ha dado a conocer la lista completa de las víctimas. Se espera que la investigación a cargo de la unidad de Salvaguardia Estratégica de la empresa determine las causas precisas del fatal accidente.
El siniestro ocurre en un contexto de presión operativa y de producción para la paraestatal, que ha buscado consolidar la operación de sus refinerías, incluida la de Dos Bocas. Este evento trágico probablemente reavivará el debate sobre la seguridad industrial y las condiciones laborales dentro de las instalaciones petroleras del país.
