Francia, 24 de junio de 2026.- Francia vivió el día más caluroso desde que existen los registros de temperaturas, iniciados en 1947, con termómetros que marcaron por la tarde entre 39 y 42 grados en el sudoeste del territorio. Ante esta situación, Météo France ha extendido la alerta roja este miércoles a 58 de los cerca de un centenar de departamentos del país, mientras otros 31 se mantienen en alerta naranja.
La agencia meteorológica describió las condiciones como “excepcionalmente elevadas, tanto de día como de noche”, advirtiendo que el 90% de la población, unos 63 millones de personas, está expuesta a “calores excepcionales y extremos” al menos hasta el fin de semana. Como consecuencia directa de las altas temperaturas, 40 personas han muerto ahogadas desde el pasado viernes. La mayoría de los fallecidos eran jóvenes que se zambulleron en zonas donde el baño estaba prohibido o no había vigilancia.
En respuesta a la crisis, el primer ministro Sébastien Lecornu reunió este martes al consejo interministerial de crisis y activó el Plan Orsan nivel 2, medida que permite reprogramar cirugías no urgentes. Lecornu calificó la situación de los ahogamientos como una “triste lacra”.
El impacto se ha extendido al sector educativo y turístico. Unos 1.800 centros escolares de los 60.000 que hay en Francia permanecen cerrados, mientras que otros 8.000 han adaptado sus horarios. Por su parte, la Torre Eiffel anunció el cierre a partir de las cuatro de la tarde de este martes y el Monte Saint Michel ha recomendado a los turistas que aplacen las visitas.
El Museo del Louvre también cerrará sus puertas hasta el sábado. La dirección del museo explicó: “El Louvre ha soportado temperaturas intensas estos últimos días. El edificio histórico, aunque tiene resistencia en algunas partes de su arquitectura, sigue siendo frágil y no está suficientemente adaptado al cambio climático”.
