Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- Altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos emitieron declaraciones divergentes respecto al futuro político de Cuba, generando tensión diplomática, mientras en el Senado de la República 67 legisladores de Morena acordaron donar parte de su dieta mensual para enviar ayuda humanitaria a la isla. Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, pronosticó un proceso de cambio de régimen ‘a cámara lenta’ en La Habana, postura que contrasta con las negaciones de Marco Rubio, secretario de Estado, quien desmintió informes de prensa que sugerían negociaciones para la salida del presidente Miguel Díaz-Canel sin exigir una transformación del sistema político.
La contradicción en el discurso de Washington surgió tras la publicación de The New York Times, que afirmó que la administración de Trump habría solicitado a Cuba la renuncia de Díaz-Canel sin condicionarla a un cambio de régimen total. Rubio rechazó categóricamente dicha versión, mientras que Bessent mantuvo su vaticinio sobre una transición gradual. Por su parte, Francis Donovan, representante del Ejército de EE.UU., negó que existan preparativos militares para una toma de la isla o planes para apoyar a la oposición cubana en el exilio, intentando calmar especulaciones sobre una intervención armada.
Ante la crisis económica agravada por un bloqueo energético impuesto por Estados Unidos, la respuesta legislativa en México tomó un curso de solidaridad concreta. Los 67 senadores del partido Morena formalizaron un acuerdo para destinar una porción de su dieta, la cual asciende a 130 mil pesos mensuales, con el fin de financiar víveres y suministros para la población cubana. Entre los legisladores que participarán en esta iniciativa se encuentran Félix Salgado Macedonio, Gerardo Fernández Noroña, Saúl Monreal, Imelda Castro, Óscar Cantón Zetina, Eugenio Martínez Enríquez y Thiago Ávila, aunque la investigación no especifica el monto total recaudado ni la cantidad individual que cada uno aportará.
En el ámbito internacional, la tensión ha motivado declaraciones de aliados de Cuba. Nikolay Sofinskiy expresó la ‘profunda preocupación’ de Rusia ante la situación y reiteró su ‘inquebrantable solidaridad’ con el gobierno cubano. Paralelamente, desde el estado de Yucatán, zarpó la flotilla ‘Nuestra América’ con destino a La Habana, transportando víveres y paneles solares como parte de los esfuerzos de apoyo civil que coinciden con la acción parlamentaria en la capital mexicana.
Las declaraciones de Bessent y Rubio mantienen la incertidumbre sobre la estrategia final de la Casa Blanca, oscilando entre la presión por un cambio político y la negociación discreta. Mientras tanto, la iniciativa de los senadores mexicanos busca aliviar la situación humanitaria en la isla, en un contexto donde no se ha registrado una respuesta oficial del gobierno de México respecto a la declaración del embajador ruso ni sobre la partida de la flotilla de ayuda desde Progreso.
