Ciudad De México, 08 de abril de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum presentó la estrategia para recuperar la soberanía energética de México, ante un escenario donde el 75% del gas natural consumido en el país proviene de Estados Unidos, particularmente de Texas y California. De los 6.8 mil millones de pies cúbicos diarios (MMpcd) importados en 2025, el 80% tiene origen texano y el 20% californiano, mientras que Pemex atiende el resto de la demanda nacional, que asciende a 2.3 MMpcd de un consumo total de 9 mil millones.
La titular de la Secretaría de Energía (Sener), Luz Elena González, señaló que existe una incertidumbre en la garantía del suministro debido a esta dependencia. “Al depender de otros países para acceder al gas, existe una incertidumbre en la garantía del suministro y al final estamos expuestos a decisiones que están fuera de nuestro control y recae en decisiones de empresas extranjeras, otros países o situaciones que se pueden presentar a nivel internacional”, afirmó la funcionaria.
Como parte de la solución, el gobierno planteó explotar el gas convencional y evalúa la explotación del gas no convencional. Sheinbaum informó que se han dedicado cuatro meses a investigar nuevas tecnologías y que se formó un comité científico integrado por especialistas en agua y cambio climático, cercano a la UNAM y al Politécnico, para revisar la factibilidad de estos proyectos. “Este comité de científicos queríamos presentarlo hoy, pero todavía estamos revisando pues que no haya un asunto político, que sea una definición técnica en este tema”, explicó la mandataria.
El grupo de expertos se tomará al menos dos meses para determinar si es factible extraer el gas no convencional, bajo qué condiciones y costos. La presidenta destacó que actualmente existen sustancias, muchas de ellas orgánicas, que no tienen los altos impactos ambientales de los químicos potentes usados anteriormente en el fracking. “Hemos estado investigando y resulta que hoy hay, no esos químicos tan potentes que se usaban, sino sustancias que no tienen estos impactos ambientales”, dijo Sheinbaum, quien añadió que se contempla el uso de otros tipos de arena, el reciclado de agua y el empleo de agua salada no potable.
En paralelo, la estrategia busca acelerar la transición energética. Actualmente, México produce el 24% de su generación eléctrica con plantas renovables, pero se tiene la meta de incrementar esa cifra al 38% para 2030. González Escobar indicó que esto permitirá “reducir la participación del gas natural en la generación de la electricidad”, aunque reconoció que el combustible seguirá siendo necesario para la industria, la petroquímica y la producción de fertilizantes. La demanda de gas natural se proyecta que aumentará un 35% hacia el final del sexenio.
La presentación formal del Comité Científico ante la presidenta está programada para el próximo miércoles. Este grupo analizará si es posible explotar el gas no convencional sin generar impactos ambientales, poniendo en el centro “el futuro ambiental, a las siguientes generaciones y la viabilidad del desarrollo en nuestro país”, según lo expresado por Sheinbaum.
