Por Redacción
Barcelona, 20 de marzo de 2026.- El cuerpo de James Gracey, un joven turista estadounidense de 20 años originario de Chicago, fue hallado sin vida este miércoles después de las 18:00 horas en aguas de Barcelona, donde se encontraba sumergido a cuatro metros de profundidad. El hallazgo concluye la búsqueda iniciada tras su desaparición reportada la madrugada del martes anterior, mientras el joven se encontraba de vacaciones visitando a amigos en la ciudad catalana.
Las operaciones de rescate fueron llevadas a cabo por efectivos de los Mossos d’Esquadra, la Guardia Urbana de Barcelona y la policía marítima, quienes desplegaron buzos y un helicóptero para rastrear la zona. Durante las labores de búsqueda, previamente se había recuperado la cartera del joven en el agua, lo que marcó el foco de las intervenciones subacuáticas que culminaron con el hallazgo del cadáver.
En el transcurso de la investigación, las autoridades identificaron y detuvieron a un ladrón habitual de la zona que fue encontrado en posesión del teléfono móvil de Gracey. El detenido afirmó haber hallado el dispositivo, motivo por el cual fue denunciado. Sin embargo, la policía restó importancia a este hallazgo en relación directa con la desaparición y posterior muerte del turista, indicando que no se vinculó inicialmente el móvil con un posible crimen.
La madre del joven y sus amigos, quienes denunciaron la desaparición el miércoles, han sido informados del desenlace fatal. Las circunstancias exactas de la muerte permanecen bajo investigación, ya que no se han divulgado aún los resultados de la autopsia ni la causa oficial del fallecimiento.
Este caso ha movilizado a las fuerzas de seguridad locales en una operación intensiva que combinó búsquedas terrestres y marítimas. La confirmación del hallazgo del cuerpo cierra la fase de búsqueda activa, mientras las autoridades continúan esclareciendo los detalles específicos de lo ocurrido desde la madrugada del martes hasta el momento del hallazgo.
