Hallan película perdida de Georges Méliès en un baúl olvidado en Pensilvania

Pensilvania, 15 de abril de 2026.- Un rollo de película de 45 segundos de Georges Méliès fue hallado en un baúl olvidado. La película se titula ‘Gugusse y el autómata’ y representa un hallazgo significativo para la historia del cine.

El descubridor fue Bill McFarland, de 76 años, profesor retirado y bisnieto de un proyeccionista en Pensilvania. El baúl había estado olvidado por generaciones en un ático, luego en un granero y por último en un garaje. Nadie había abierto el baúl en un siglo.

McFarland ofreció las películas primero a un museo y luego intentó venderlas a un anticuario. El anticuario rechazó la compra por el peligro que representaban las cintas viejas debido a su alta cantidad de nitrato, altamente inflamable. Sobre el hallazgo, McFarland declaró que estaban “bastante buenas para ir a la basura. No tenía idea de lo que eran o cómo proyectarlas”.

En el verano pasado, McFarland llevó las películas al Centro Nacional de Conservación Audiovisual de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos en Culpeper, Virginia. George Willeman está a cargo de la sección de películas con base en nitrato de la Biblioteca del Congreso. Según George Willeman, la cinta encontrada es quizás una copia de tercera generación de la original.

Jason Evans Groth es curador de imágenes animadas de la Biblioteca del Congreso. Respecto a la calidad del material, Groth señaló: “Esos planos son de una gran precisión para un filme tan antiguo, y las bromas son atemporales”.

‘Gugusse y el autómata’ figura en el catálogo de Méliès, pero nunca se había proyectado. En la película, Méliès interpreta a un mago que acciona la manivela de un autómata que lo golpea en la cabeza con un bastón. La cinta fue filmada en 1897.

Georges Méliès asistió a la primera exhibición cinematográfica organizada por los hermanos Lumière en París en 1895. Méliès filmó ‘El viaje a la Luna’ en 1902 y su última película fue en 1913. Willeman mencionó que las películas de Méliès fueron copiadas, lo que convirtió al director en “uno de los primeros cineastas enfrentados a la piratería”.

Se indica que Méliès habría destruido un centenar de negativos, cuya película fundida habría servido para fabricar botas durante la Primera Guerra Mundial. El bisabuelo de McFarland se llamaba William DeLyle Frisbee y nació en 1860 en Pensilvania.

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