Jerusalén, 30 de marzo de 2026.- La policía israelí impidió este domingo el acceso del Patriarca Latino de Jerusalén, el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, a la Iglesia del Santo Sepulcro para celebrar la misa del Domingo de Ramos.
Los agentes detuvieron a Pizzaballa junto al Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo, cuando se dirigían de forma privada al templo, sin procesión ni acto ceremonial, según reportes de medios mexicanos.
Por primera vez en siglos se impidió a los jefes de la Iglesia celebrar la misa dominical en ese lugar sagrado.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, autorizó posteriormente el acceso sin restricciones al Patriarca. “Tan pronto como supe del incidente con el Cardenal Pizzaballa, di instrucciones a las autoridades para que permitieran al Patriarca celebrar los servicios religiosos según su deseo”, indicó.
Netanyahu explicó que en días recientes, Irán ha atacado lugares sagrados de las tres religiones monoteístas en Jerusalén con misiles balísticos. “En uno de los ataques, fragmentos de misil impactaron a pocos metros de la Iglesia del Santo Sepulcro”, agregó.
La policía había notificado a las autoridades eclesiásticas el sábado que no podía celebrarse ninguna misa el Domingo de Ramos por consideraciones de seguridad. Los principales lugares sagrados de Jerusalén están cerrados debido a la guerra en curso contra Iran.
Farid Jubran, portavoz del Patriarcado Latino de Jerusalén, criticó la decisión: “Es un día muy, muy sagrado para los cristianos y, en nuestra opinión, no había justificación para una decisión o una acción así”.
El Patriarcado calificó la medida policial como “manifiestamente irrazonable y desproporcionada”. A primera hora del lunes, la policía aprobó un “marco de oración limitado” para el templo, en consulta con el Patriarcado.
