Ciudad De México, 29 de marzo de 2026.- El Estadio Banorte, antes Estadio Azteca, fue reinaugurado este sábado con el partido amistoso entre las selecciones de México y Portugal, en un evento que sirvió como prueba piloto para el Mundial 2026.
El duelo dio inicio a las 19:00 horas en el Coloso de Santa Úrsula, que tras meses de renovación volvió a abrir sus puertas para recibir a aficionados que accedieron exclusivamente por vía peatonal, ya que no hubo estacionamiento disponible para el público general.
El Gobierno de la Ciudad de México desplegó un operativo de seguridad sin precedentes con 4,613 policías y 400 servidores públicos destinados a evitar el comercio informal en la vía pública. Se habilitaron ocho accesos peatonales distribuidos en las calles San Guillermo, Parque Cantera, Circuito Estadio Azteca, Periférico y Renato Leduc, Periférico y Calzada de Tlalpan, Paseo Acoxpa, Calzada del Hueso y Calzada de Tlalpan, además de un acceso flotante bajo el puente de Circuito Azteca.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México reportó la detención de al menos 14 personas por presunta reventa de boletos en las inmediaciones del estadio. En un primer operativo fueron arrestados dos hombres de 18 y 25 años, junto con una mujer de 17 años. En una segunda intervención, cuatro mujeres y siete hombres fueron asegurados por ofrecer entradas de manera ilegal.
Paralelamente, se registraron múltiples protestas en los alrededores del recinto. Madres buscadoras realizaron una manifestación exigiendo la aparición de personas desaparecidas, mientras que simpatizantes del Refugio Franciscano condenaron la muerte de 34 perros tras el desalojo de 936 animales del refugio ubicado en la alcaldía Cuajimalpa. La secretaria de Salud local, Nadine Gasman, confirmó que 34 animales permanecen hospitalizados.
En otro punto, vecinos y activistas jogaron una “reta” en carriles centrales de Periférico, a la altura de Cuicuilco, como forma de protesta contra el Mundial y la pérdida de espacios públicos por las obras del torneo.
El partido contó con la presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien supervisó los preparativos de cara al mundial que comenzará en junio próximo. Esta será la tercera Copa del Mundo que alberga el recinto, tras los torneos de 1970 y 1986.
