Chetumal, 12 de abril de 2026.- La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, supervisó la construcción del nuevo Hospital General de Chetumal, un proyecto impulsado bajo el esquema IMSS-Bienestar que cuenta con respaldo del Gobierno federal. En paralelo, la actriz Eiza González reveló que fue diagnosticada con adenomiosis, endometriosis y síndrome de ovario poliquístico, visibilizando padecimientos comunes en mujeres.
La primera etapa de la construcción del hospital ya fue concluida y actualmente la obra avanza en su segunda fase. El inmueble ofrecerá servicios en especialidades como neurología, nefrología, traumatología, ginecobstetricia, oftalmología y cardiología.
El nuevo Hospital General de Chetumal contará con 272 camas, cinco quirófanos, consultorios, salas de expulsión y laboratorio, en una superficie superior a los 25 mil metros cuadrados. Se prevé que el actual Hospital General de Chetumal sea reconvertido en una sede de la Universidad Rosario Castellanos.
Respecto a la infraestructura de salud, Mara Lezama declaró: “Tenemos muy claro que la salud es un derecho, no un privilegio”.
Por otro lado, Eiza González, de 36 años, comentó que el diagnóstico surgió al iniciar el proceso para congelar sus óvulos. Sobre la atención médica recibida previamente, señaló: “Es la historia de siempre que se escucha una y otra vez de las mujeres. Es el típico ‘oh, esto es normal. Esto es parte de tu ciclo. Esto es parte de tus cólicos. Oh, este dolor es normal. Oh, este nivel de sangrado es normal. Oh, estos cambios de humor son normales. Este aumento de peso es normal’. Y son décadas de eso”.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es un trastorno hormonal común que afecta a mujeres en edad reproductiva y se caracteriza por un desequilibrio en las hormonas, especialmente un aumento de andrógenos. Los síntomas más frecuentes del SOP son: periodos irregulares, acné, aumento de peso, crecimiento de vello en rostro o cuerpo, caída de cabello y dificultad para quedar embarazada.
El SOP no tiene cura, pero puede controlarse con tratamiento médico, cambios en el estilo de vida y seguimiento ginecológico adecuado. González añadió sobre su situación: “Llegó un punto en el que el cuerpo simplemente se resquebraja, y lamentablemente, ese fue mi caso”.
