Ciudad De México, 09 de abril de 2026.- Estados Unidos e Irán observan una tregua temporal de dos semanas acordada la madrugada del miércoles, supeditada a que Teherán reabra el estrecho de Ormuz. Sin embargo, la situación en la vía marítima crítica permanece tensa; una fuente oficial iraní confirmó a la agencia TASS que limitará los cruces a un máximo de 15 por día durante el periodo del acuerdo. Datos de Kpler indican que el miércoles solo cruzaron cinco buques, ninguno petrolero o metanero, y hasta media tarde de este jueves habían pasado apenas tres.
La incertidumbre se agrava por las discrepancias sobre el alcance geográfico del alto el fuego. El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, insistió en que “Líbano y todo el Eje de la Resistencia, como aliados de Irán, forman parte indisoluble del alto el fuego” y advirtió que las violaciones tendrán fuertes respuestas. Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, instruyó a su gabinete para iniciar diálogos directos con el gobierno libanés buscando el desarme de Hezbolá, mientras el ejército israelí mantiene una ofensiva armada que impacta a la población civil en diversas regiones de Líbano.
En medio de esta escalada, el subsecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau, declaró que están tratando de lograr un alto al fuego duradero y efectivo. “Ha resultado un poco más difícil en los detalles, en cuanto a hasta dónde se extiende, a quién cubre y qué operaciones abarca. Pero, como saben, estamos en conversaciones en este momento para tratar de concretar todo eso”, afirmó Landau. El funcionario aseguró además que Estados Unidos “ha logrado, en términos generales, los objetivos militares” de la ofensiva iniciada el 28 de febrero, conflicto que ha causado la muerte de al menos trece soldados estadounidenses.
El impacto económico del conflicto es evidente en los mercados energéticos. El crudo de referencia estadounidense (WTI) se desplomó un 16,4 % y el Brent bajó un 13,3 % el miércoles tras el anuncio del alto el fuego. No obstante, desde el inicio de las hostilidades, el precio medio de la gasolina regular en Estados Unidos acumuló un incremento de 1,18 dólares por galón, alcanzando los 4,17 dólares, lo que representa una subida del 40 %. Al menos 230 buques cargados de petróleo permanecen varados en el estrecho de Ormuz debido a la interrupción total del tráfico reportada tras las agresiones militares de Israel contra Líbano.
Mientras tanto, la Comisión de Investigación de la ONU para Palestina expresó su preocupación por que actos genocidas se sigan perpetrando en Gaza. La comisión señaló que “la situación general en Gaza sigue siendo grave tras el supuesto alto el fuego de octubre de 2025, con palestinos que viven con acceso limitado a atención médica, alimentos o refugios adecuados”. Desde el inicio de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, al menos 200 personas han muerto en Gaza por ataques israelíes y otros 22 palestinos han sido asesinados en Cisjordania.
Internamente en Israel, la tensión social persiste. El primer ministro Benjamin Netanyahu criticó al Tribunal Supremo de Israel por permitir una protesta antiguerra en Tel Aviv el sábado 4 de abril, afirmando: “Increíble. Mientras que a los judíos se les prohíbe rezar en el Muro de las Lamentaciones durante la festividad, el Tribunal Supremo aprobó una protesta de izquierda en Tel Aviv”. Aunque el Ejército y la Policía autorizaron la participación de hasta 150 personas, la manifestación congregó a un millar, resultando en la detención de al menos 10 personas y su dispersión por la fuerza.
