Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- Un choque frontal entre una camioneta Chevrolet Suburban blindada y un camión de carga dejó tres jóvenes muertos, entre ellos los hijos de dos altos ejecutivos financieros y de telecomunicaciones, en una carretera de Valle de Bravo, Estado de México, el pasado 13 de marzo. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) abrió una carpeta de investigación y detuvo al conductor del vehículo pesado, mientras que las versiones preliminares apuntan a un posible rebase indebido o cruce de carril como causa del siniestro.
Las víctimas fatales fueron identificadas como Diego Osuna Miranda, de 17 años e hijo de Eduardo Osuna, director general de BBVA México; Rafael Espeleta Cuéllar, también de 17 años e hijo de Rafael Espeleta Tejada, director ejecutivo de Prime Communications, el principal distribuidor de AT&T en el país; y Edwin Gabriel Rangel Luna. Los tres viajaban en la camioneta particular, una Suburban negra con placa 54AXAD, en la que se desplazaban cinco jóvenes en total. Los otros dos ocupantes no han sido identificados públicamente y se desconoce su condición.
El otro vehículo involucrado fue un camión de carga Isuzu blanco de autotransporte federal, cuyo conductor, un hombre de 19 años, fue detenido por las autoridades ministeriales del Estado de México. La FGJEM no ha determinado oficialmente las causas ni los posibles cargos, pero la carretera quedó cerrada en ambos sentidos por varias horas para el peritaje correspondiente.
El accidente conmocionó a las comunidades empresarial y deportiva. Rafael Espeleta Cuéllar era un golfista juvenil activo en la Asociación de Golf del Valle de México (AGVM). Por su parte, AT&T México emitió un breve comunicado en redes sociales ofreciendo condolencias a la familia de su ejecutivo, aunque sin entrar en detalles sobre el incidente.
El siniestro pone nuevamente en el foco la seguridad vial en las carreteras estatales, particularmente en zonas turísticas como Valle de Bravo, donde confluyen tráfico pesado y vehículos particulares. La investigación de la FGJEM deberá esclarecer las responsabilidades en uno de los accidentes más mediáticos del año, que enluta a dos prominentes familias del ámbito empresarial mexicano.
