Ciudad Del Vaticano, 10 de abril de 2026.- El papa León XIV afirmó este viernes que “Dios no bendice ningún conflicto” y que los discípulos de Cristo nunca están del lado de quienes lanzan bombas, declaraciones realizadas mientras existen reportes sobre tensiones entre el Vaticano y la administración de Donald Trump.
Durante una audiencia con miembros del Sínodo de la Iglesia Caldea de Bagdad, el pontífice sostuvo que no serán las acciones militares las que creen espacios de libertad o tiempos de paz, sino solo la paciente promoción de la convivencia y del diálogo entre los pueblos.
El papa León XIV fue citado diciendo: “Ayudadnos a proclamar con claridad que Dios no bendice ningún conflicto; a gritar al mundo que quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza las bombas”.
Respecto a las relaciones con Estados Unidos, el diario británico The Financial Times reportó que en enero el Vaticano se reunió en el Pentágono con funcionarios de Trump, derivado de la preocupación por la postura belicista adoptada por EE.UU.
Según los reportes, el nuncio papal, el cardenal Christophe Pierre, fue llamado a una reunión con el subsecretario de Defensa para Política de Estados Unidos, Elbridge Colby. Funcionarios del Pentágono dijeron al Vaticano que “se ponga mejor del lado de Estados Unidos” y un funcionario estadounidense invocó el Papado de Aviñón, lo que se consideró como una amenaza implícita.
La administración del presidente Donald Trump negó haber amenazado al Vaticano durante un encuentro con el embajador del papa León XIV en Washington. El Pentágono calificó los reportes sobre la reunión como “altamente exagerados y distorsionados” y afirmó que fue una “razonable y respetuosa discusión”.
La Casa Blanca dijo al FT que el presidente Trump “Ha hecho más que cualquiera de sus predecesores por salvar vida y resolver conflictos globales”. Por su parte, el Vaticano se ha negado a comentar de la reunión.
En su mensaje, el papa León XIV también abogó por el pleno respeto a los cristianos de Oriente Medio para que se sientan animados a permanecer firmes en la fe y en sus territorios, señalando que “ningún interés puede valer la vida de los más débiles”.
